El taxista

February 1, 2008

Cierta mañana de un joven dormilón rumbo al trabajo…
- Taxista normal: Buenos días joven ¿A dónde lo llevo?
- Cliente apresurado: Buen día. Lléveme a la dirección (X dirección).
- Taxista dudoso: Claro que sí joven. Eh… ¿Nos vamos por la avenida A, o por la avenida B?, esa que está por la avenida C… es que no conozco ni sé bien cómo llegar a donde dice…
- Cliente desorientado: ¿? Eh… sí, por la A entonces.
5 minutos después…
- Taxista ‘receptivo’: Oiga, ¿”doblo” -doy vuelta- aquí o más adelante?
- Cliente ya un poco orientado: No, váyase derecho, así salimos más rápido…
- Taxista agradecido: Gracias joven -sonriendo sinceramente-, es que la verdad soy nuevo en este negocio y no me sé bien las rutas (los caminos o ubicación).
- Cliente pensando: Ok, deje de ver mujeres en la calle y apúrese…
10 minutos después…
- Cliente guía de turistas: … ahora de esta esquina, gire el taxi hacia su izquierda y de ahí, nos vamos derecho por la avenida D hasta llegar al entronque con…
- Taxista casi con su lagrimita en los ojos: ¡Sí! ¡sí!, creo que ya sé dónde estamos… por aquí salimos derecho… ¡ay mire, ya está saliendo el sol!
- Cliente pensando: ¡Claro que está saliendo! ya es tarde y por eso tomé su taxi.
5 minutos después…
- Taxista orgulloso: … ya ve joven, por aquí estuvo bien que llegaramos, ya va usté a llegar a su trabajo.
- Cliente resignado, pensando: Ajá… no había visto este rayón en mi reloj….
- Taxista versión diva: Listo joven (con cara de verdadero orgullo) llegamos…
- Cliente: Eso veo, ¿cuánto le debo por el servicio?
- Taxista perspicaz: Mmm… ¿cuánto le han cobrado?
- Cliente sorprendido: (lo pondré en dolares) pues por el trayecto me han cobrado 7 dolares.
- Taxista listo: Ah… entonces que sean 10.


Si el cliente fuera Condorito, un ¡Plop! no bastaría. Aunque no lo crean, las situación descrita es real, pasó hace medio año en la ciudad de Puebla, México y cuando sucedió ese evento, la reacción natural fue de descontento: méndigo taxista !!*&@¡…

“Pues levantate temprano y evita eso tío”, pensarán algunos de ustedes. Aún así, las circunstancias estaban a mi favor y tenía todo el derecho a enfadarme ya que:

1.- Tengo la necesidad de llegar rápido a un lugar.
2.- Contrato un servicio,
3.- Espero recibir no el servicio, sino un buen servicio.

En fin. Mientras de manera irónica los minutos avanzaban rápidamente y el taxi no, casi a finales del recorrido me puse a pensar en lo siguiente:

Juguemos con el relato

Si cambiamos algunas palabras…
- Diseñador normal: Buenos días, ¿qué se le ofrece?
- Cliente apresurado: Buen día. Mire, necesito un sitio web informativo (o cualquier otra aplicación corporativa) para mi empresa…
- Diseñador dudoso: Claro que sí. ¿Le gustaría que fuera hecho en Flash CS3 y Actionscript3 -cuando nunca lo ha hecho- o con XHTML y CSS? Mire que si es así, ahorita los estándares web están de moda y ya verá que validamos su sitio sin problemas y hasta en cssmanía.com nos publican…
- Cliente desorientado: ¿? Eh… en lo último, CSS.
15 días después, en la presentación del layout
- Diseñador ‘receptivo’: Oiga, y si mejor se lo hago en Flash? Explorer está dando problemas y… ya vió, se me pasaba, hasta un buscador le voy a poner al site.
- Cliente ya un poco orientado: No, siga haciéndolo en eso que dijo al principio. Pero ¿que el cuadro de búsqueda debe colocarse en la parte de arriba y el logo debe ser más grande, y en otro color para que contraste con el fondo?
- Diseñador agradecido: Tiene razón, gracias -pensando en: qué buen cliente me tocó -, es que la verdad soy nuevo en este negocio y no me sé bien esas custiones de optmización (?).
- Cliente pensando: Ok, espero que haga un buen trabajo…

Suena absurdo, quizá. Pero así podríamos seguirnos con la nueva historia y… ¿qué tal si en vez de un sitio web, se tratará de un logo, una revista, un cartel, un video, una infografía, etc….?

No pude evitar cuestionarme las veces que como diseñador la he regado; aquellas metidotas de pata que he cometido frente algunos clientes y sobre todo: la desesperación y el mal rato que ellos han pasado (afortunadamente si que pierdan sus recursos).

Al igual que el taxista, yo también fui o soy nuevo en este negocio y no me sé bien las rutas (los caminos o ubicación). En cierto modo, aquellos clientes o personas fueron comprensivos y me ayudaron o aconsejaron bien y siendo así, ¿cómo podría comportarme mal delante de este nuevo taxista?

Olvidé su falla y, por cierto, le pagué todo el dinero que me había pedido.


3 Comentarios

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  1. Tzek | 1st February 2008, 15:16

    Jajajaja.. que buen post. Como taxista diseñístico básicamente hay de dos sopas…

    1. Ofrecer lo que sabes y más aún, en lo que te has especializado (quizá no tanto en el qué sino más bien en el cómo).

    2. Tomar la oportunidad para aprender. Si es así, no puedes “girar por la ciudad” con las mismas condiciones que en el 1.

    Saludos!!!

  2. lzkrn | 1st February 2008, 15:35

    Ajajaja!!! eso fue una pena pa colmo tenias todo el tiempo del mundo pa llegar temprano, lo recuerdo bien ;).
    Esto de decir: “soy nueva(o) en el asunto” es penoso, pero, así empezamos todos… regándola, un profesor decía: “si tienen dudas pregunten, aunque para los demás sea una burrada, es mas tonto aquel que se queda con la duda que el que en verdad las resuelve pues solo así aprende” ;)

    Buen post!

    A leer, preguntar y molestar a quienes saben! pa’ que nos nos agarren en curva!
    73 480!

  3. Eduardo Cruz | 2nd February 2008, 1:53

    ‘Todos somos taxistas’. Es la frase que se me ocurre después de leer lo de ‘taxista diseñístico’, jeje. Saludos Tzek.

    Ya me vas a regañar lzkrn :( Si te juro que esa vez me levanté tarde por, eh… por quedarme estudiando… jejeje.

    :*

 

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